sábado, 17 de diciembre de 2011

- "Podés mirarle el lado positivo" - le dije, mostrándole una pila triple A sostenida entre el índice y el pulgar de mi mano izquierda

- "Entre el optimismo y el pesimismo, me siento parado en el sentimiento de la esperanza" - me dijo

- "Lo importante es saber dónde se está parado en la vida, tener una brújula, un norte, y, hasta te diría que no hace falta saber adónde ir, solo bastar tener un camino que seguir" - le dije

- "Mirá Mariano, este año fue vital, y cuando digo vital es por que no le puedo decir que haya sido genial o pésimo, fue las dos cosas, intenso, muy intenso, he sufrido la pérdida y el encuentro por igual, y eso, eso es la vida, con la pérdida, el encuentro, volver a las viejas fuentes y beber de ellas, pero de otra manera, sabiéndose uno conocer de haber abrevado en aguas equivocadas"

- "Vayas a donde vayas, siempre vas a estar con vos mismo, no podés escaparte de lo que sos. Creciste, te equivocaste y acertaste. El error es el motor del cambio y del descubrimiento. Bien por vos."

- "Hay que matarse por vivir la vida, por eso creo en Kerouac, por eso creo en la locura, y creo que tanto yerro que he tenido es la mejor universidad que he podido tener, y creo en los locos, esos que sueñan con monjas vestidas de blanco en campo de maíz amamantando dementes, creo en cocodrilos tocando a Beethoven en un piano, creo Jesús multiplicando cervezas y papas fritas en la entrada a un shopping, creo en los guitarristas aéreos que desean lo que no van a poder ser, creo en los que sueñan con ganar al quini seis sin haber jugado jamás"

- "Has tocado fondo, y había caca" - le dije.

martes, 6 de diciembre de 2011

KEROUAC

Porque la única gente que me interesa es la que esta loca, la gente que esta loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ‘¡Ahhh!

(Jack Kerouac) - Párrafo de su novela "On the road

sábado, 5 de noviembre de 2011

JE JE - JEHOVA

Cuando abrí la puerta y vi que eran ellos, siempre vestidos a la usanza propia de la clase media de los años dorados de posguerra norteamericana, les dije "Por favor, me hago de su gremio con tal que no me jodan la existencia en las tempranas horas de los sábados". Ahora son las seis de la mañana  de un sábado y estoy por salir a preguntar si el fin del mundo está cerca a todos esos escépticos bellos durmientes. Ahora ya no me pueden joder, pero me joden los mocasines y no poder ir a donar sangre al hospital para poder salir a bailar el viernes a la noche, aunque eso ya tampoco puedo.

viernes, 21 de octubre de 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

martes, 30 de agosto de 2011


Un color cayó del cielo

y no sé cual es.

Esta ahí,

y no puedo decirlo,

es inefable,

un precipicio,

que se escapa de mí.


Busco decir

lo que estoy buscando,

pero voy explorando,

fuera del espectro,

lo que me era ajeno,

hoy, ya no tanto.


Quiero caer,

y sentir el suelo,

pero el vacío se escapa,

y todo es intento

de desear caer.


Deseo decirme,

hasta suprimirme,

hasta que el ego,

me devuelva mi lugar.


No podré decir el color

hasta busque su lugar

No podré decir el cielo

hasta volver a mí, sin MI.

domingo, 31 de julio de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

COLONIA


Humo sobre el agua
Bogan por hacerse escuchar

Auto tatuaje

Me tapan la vista así que ...

Disciplina

Camino recto

Retorcido

Suspiros y bostezos

Windows 7

Que facha la fachada

Empedrado para no subir en pedo

Recién nacida y tan trepadora, Rita, una santa

No hay caso, ocaso

El sol muerde el río y se hace ceniza

Auto ecológico

Plaza de toros
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miércoles, 20 de julio de 2011

FOTOS DE JUANITA VIALE Y MANGUERA VALENZUELA

No... perdón, estaba hablando del faso :P
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viernes, 15 de julio de 2011

¿ARTE, MASONERIA, UMBANDISMO O NEW AGE SOCIALISTA EN SANTA FE?

Un día, la población de Santa Fe capital se despertó y vio que el gris y kafkiano edificio del Centro Cívico Gubernamental estaba adornado en sus lados norte y sur con unos extraños dibujos adornándolo. Tal "embellecimiento" costó esto. Según fuentes buenas y confiables, este medio pudo saber que, como el concurso de propuestas quedó varias veces desierto por falta de oferentes, las ministras Rasino y González decidieron tomar el toro por las astas y adornarlo a gusto y piacere.

Ya no es novedad y es harto sabido que si el Partido Socialista le dice a los suyos "quemen su casa y maten a su familia" éstos lo harían sin ningún escrúpulo, son como los kamikazes o los nazis, anteponen el honor y el partido por sobe la propia vida y sobra la vida de los demás, primero el Frente Cívico y Social, el resto es accesorio. Y sinó miren el ejemplo de Goebbels y señora que mataron a sus seis hijos viéndose rodeados por los rusos. Siendo ésta gente de extremos y por lo tanto fanáticas, no es de extrañar que tanto fanatismo devenga en misticismo o esoterismo y quizás ello pueda explicar un poco esas extrañas pintadas. ¿Extrañas cucarachas caminando por la sangre, simbolización macabra de la lucha sin cuartel contra el peronismo, alusiones a la marihuana, loros espantados a escopetazos, seguidores de Barletta y de Giustiniani condenados a muerte por las SS de Hermes Binner, locura febril y feminista de las titulares de las carteras educativa y de cultura? ¿Símbolos masones que, vistos desde cierta perspectiva inducen al votante a sufragar por el Frente Cívico y Social o bien a odiar sin tregua a los peronistas? Desde ya anticipo que, sea lo que sea que esos extraños grafos quieran significar o decir, nada bueno puede venir los socialistas, seres que, detrás del velo cheguevarista e izquierdoso mantienen intacto su tremendo rostro de la derecha más retrógrada y nazista que es de su esencia. Mirad, pues, con recelo a esa colorida fachada, que no por nada es roja y no por nada es retorcida, algo malo nos dice, con toda seguridad.

miércoles, 13 de julio de 2011

LUCILA FREND ABSUELTA VOTARA A MACRI

La verdad, la verdad, no me gusta nada que tenga que ver con el PRO, no les comulgo la hostia progresista que me quieren hacer llevar a la boca, sencillamente, no puedo votar a un neoliberal noventista con una visión empresarial de lo que deben ser las políticas de estado. No le veo seriedad ni humor a que ese partido postule en mi provincia a un histrión que, como mucho, supo hacer reír por allá en los noventa, cuando era novedad y hoy no es sino un triste loop o remix de aquella vieja gota de gloria. Creo que lo del PRO no es sino retrogradez disfrazada de progresismo multicolor. Y, sinceramente, creo que apoyar a un partido como el PRO es mirar, lisa y llanamente, el culo propio y nada más. Podrán no insultar ni decir cantitos al contrario, muy correctito, muy raya al medio, muy Carolina Herrera, pero seguramente insultarán con un recorte, pero no titubearán en recortar aportes a un comedor, en desalojar cirujas de plazas públicas o en demoler villas sin dar alternativas la gente desamparada. Para esa gente, un limpiavidrios, un cuidacoches, son negros molestos que manguean monedas para comprar paco, los que viven en villas son usurpadores de terrenos que bien podrían ser usados para "que jueguen mis chicos". Para esta gente los bolivianos, los paraguayos, los peruanos, son gente que nos vienen a robar el trabajo y el patrimonio - en estos días en Buenos Aires, no he visto UN solo verdulero argentino, y doy fe que la gran mayoría de los albañiles que construyen edificios inaccesibles hasta para los mismos PROgresistas son paraguayos, laburantes como los que más -. ¿Qué tiene en la cabeza la gente cuando vota? Lo de siempre, sesos, que los usen o no, es otro tema, he sabido de gente que votaba por cómo se vestía fulano, he sabido de otros que votaban por lo simpático o por lo bell@ que era la persona, he visto gente irse a más de 500 km para no votar, he visto gente que no iba a votar, he visto gente a la que le chupaba un huevo votar o no votar. Hay gente que votaba como quien a la selección o a su equipo de fútbol, por los colores nomas, no importa quien fuera. Ahora bien, he visto a pocos que haya visto que hayan votado por propuestas del partido ¿Alguien alguna vez se fija en qué propone una fórmula que se presenta a elecciones? Si hoy me pongo con diez personas y pregunto sobre cuáles son la propuestas de los partidos, si hay dos que me contesten, me pondría contento. Otra cosa, más allá de la propuesta es ver un poco a algo más importante: a la persona que vamos a votar, y eso ya implica hacer un poco de memoria dentro de lo posible. Creo que a veces la jugamos un poco de amnésicos, nos olvidamos fácilmente de quién es quien a la hora de votar y quizás ello explique por qué a veces retornan de las sombras personajes poco gratos legitimados por nuestro olvido.

Sin embargo, saben, yo puedo comulgar o no con lo que piensen. Soy librepensador así que piensen lo que quieran y voten como quieran, al voto que hagan se los respeto, no serán idiotas, sino gente que piensa distinto. Son las reglas del juego. Se gana o se pierde. Les respeto el voto, vecinos de Buenos Aires.

martes, 14 de junio de 2011

EL DICCIONARIO

Devolver / Devolución : Si bien la palabra no es nueva sí lo es una nueva acepción de la misma, muy probablemente inventada por pedagogos, psícologos y psicopedagogos circunscriptos en los movimientos "new age" o de la era de acuario, según la cual esta palabra vendría a reemplazar a otras más subversivas o fascistas como "observación" o "crítica" y siempre haciendo referencia a la acción de una persona de sugerir aportes, enmiendas o readecuaciones a una actividad o producción determinada. De esta manera, quien "devuelve" baja de su pedestal y se pone a nivel de los demás, no siendo el caso de quien "observa" o "corrige" quien está por encima de los demás por que eso es malo, feo, sucio y genocida, aparte de revelar genes pruscianos y falangistas. En otro sentido, devolver se usa en lugar de "vomitar" y esta palabra es fea, asquerosa, violenta y puede conducir a una guerra civil llegado el caso.

domingo, 12 de junio de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

PERSONAJES NEFASTOS - EL PREGUNTON DE ÚLTIMO MOMENTO

Salvo honradas excepciones, el cursado universitario es un bodrio áulico que adquiere corporescencia gaseosa a través de los bostezos proferidos por los alumnos y a veces, también por los docentes mismos cansados de repetir lecciones a zombies fisurados. Las horas no pasan nunca y la única explicación válida por la cual un estudiante se somete a tedio semejante se resume en esperar a que pasen la lista de asistencia para dar el presente y así adquirir la regularidad en la materia. Seamos sinceros, es lo único que nos importa y lo único que justifica quitar preciosas horas a actividades más productivas o placenteras. Los relojes parecen detenerse mientras las palabras vuelan de teoría en teoría en boca del profesor y son cazadas por algunos bolígrafos que se agitan nerviosamente en las manos de algunos alumnos un poco más aplicados - solo un poco más - no obstante es unánime el ruego mudo en esas caras cansadas de que todo termine cuanto antes. Todos, aunque no lo decimos, esperamos que el profesor diga la señal profética un "bueno" o un "dejamos acá" o "seguimos la clase que viene". Antes de la segunda sílaba las tapas de las carpetas se dan vuelta y los útiles comienzan a ser guardados. El siguiente paso es tomar lista de asistencia y, finalmente, irse. Pero es en el medio del primer momento y del otro cuando aparece el nefasto de ocasión con sus dudas inoportunas que uno ignora por qué puta razón no la dice luego de clases. Y el infeliz lanza su duda, el profesor se interesa y le responde con un desarrollo de tres o cuatro minutos YA DESPUÉS DE FINALIZADA LA HORA mientras el resto se impacienta, pierde la compostura y la idea del holocausto intempestivo arrecia en los sesos calientes de los torturados estudiantes. Terminado el desarrollo, el preguntón, ante la respuesta, acuciado por más dudas, vuelve a lanzar otra pregunta que detiene al docente en su intento de querer tomar lista. El docente se apasiona y contesta la pregunta demorando esta vez unos cinco minutos más. A esa altura, tanto nivel de criminalidad en potencia se somatiza en murmullos, charloteos y refunfuños notorios y evidentes por parte de los estudiantes no preguntones y el rumor va in crescendo hasta que el docente y el alumno ejecutan un díalogo mucho en medio del bullicio, esta es, quizás, una estrategia en la cual el docente, sabiendo que el tsunami de sangre llegará pronto si ello vuelve a ocurrir, contesta someramente al diabólico cuestionante y se apresura a tomar lista, en ese momento el silencio vuelve y a medida que dan el presente se van yendo por la puerta y sólo quedan adentro el nefasto curioso y el docente, a esa altura, también podrido de ese sujeto. Dicen algunos que el mayo francés empezó por una cosa de estas...

domingo, 1 de mayo de 2011

SABATO

En 2004, cuando se hacia el acto de culminación del Congreso de la Lengua Española, se homenajeó a Ernesto Sábato, José Saramago hizo un discurso y al final una voz en off leyó un fragmento de Abbadón el exterminador. Vaya entonces este texto, dirigido a un joven escritor desanimado



Querido y remoto muchacho:

Me pedís consejos, pero no te los puedo dar en una simple carta, ni siquiera con las ideas de mis ensayos, que no corresponden tanto a lo que verdaderamente soy sino a lo que querría, ser, si no estuviera encarnado en esta carroña podrida o a punto de podrirse que es mi cuerpo. No te puedo ayudar con esas solas ideas, bamboleantes en el tumulto de mis ficciones como esas boyas ancladas en la costa sacudidas por la furia de la tempestad. Más bien podría ayudarte (y quizá lo he hecho) con esa mezcla de ideas con fantasmas vociferantes o silenciosos que salieron de mi interior en las novelas, que se odian o se aman, se apoyan o se destruyen, apoyándome y destruyéndome a mí mismo.

No rehuyo darte la mano que desde tan lejos me pedís. Pero lo que puedo decirte en una carta vale muy poco, a veces menos que lo que podría animarte con una mirada, con un café que tomáramos juntos, con alguna caminata en este laberinto de Buenos Aires.

Te desanimás porque no sé quién te dijo no sé qué. Pero ese amigo o conocido (¡qué palabra más falaz!) está demasiado cerca para juzgarte, se siente inclinado a pensar que porque comés como él es tu igual; o, ya que te niega, de alguna manera es superior a vos. Es una tentación comprensible: si uno come con un hombre que escaló el Himalaya, observando con suficiencia la forma en que toma el cuchillo, uno incurre en la tentación de considerarse su igual o su superior, olvidando (tratando de olvidar) que lo que está en juego para ese juicio es el Himalaya, no la comida.

Tendrás infinidad de veces que perdonar ese género de insolencia.

La verdadera justicia sólo la recibirás de seres excepcionales, dotados de modestia y sensibilidad, de lucidez y generosa comprensión. Cuando aquel resentido de Sainte-Beuve afirmó que jamás ese payaso de Stendhal podría hacer una obra maestra, Balzac dijo lo contrario. Pero es natural: Balzac había escrito La Comedia Humana y ese caballero una novelita cuyo nombre no recuerdo. De Brahms se rieron personas semejantes a Sainte-Beuve: ¿cómo ese gordo iba a hacer algo importante? Un tal Hugo Wolf sentenció en el estreno de la cuarta sinfonía: "Nunca antes en una obra lo trivial, lo vacuo y engañoso estuvieron más presentes. El arte de componer sin ideas ni inspiración ha encontrado en Brahms su digno representante". Mientras que Schumann, el maravilloso Schumann, el desdichadísimo Schumann afirmó que había surgido el músico del siglo. Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico. Y por eso tan pocas veces el creador es reconocido por sus contemporáneos: lo hace casi siempre la posteridad, o al menos esa especie de posteridad contemporánea que es el extranjero. La gente que está lejos. La que no ve cómo tomás el café o te vestís. Si eso le pasó a Stendhal y Brahms, ¿cómo podés desanimarte por lo que diga un simple conocido que vive al lado de tu casa? Cuando apareció el primer tomo de Proust (después que Gide tirara los manuscritos al canasto), un cierto Henri Ghéon escribió que ese autor se había "encarnizado en hacer lo que es propiamente lo contrario de una obra de arte, el inventario de sus sensaciones, el censo de sus conocimientos, en un cuadro sucesivo, jamás de conjunto, nunca entero, de la movilidad de los paisajes y las almas". Es decir, ese presuntuoso critica casi lo que es la esencia del genio proustiano.

¿En qué Banco de la Justicia Universal se pagará a Brahms el dolor que sintió, que inevitablemente hubo de sentir aquella noche en que él mismo tocaba el piano en su primer concierto para piano y orquesta? Cuando lo silbaron y le arrojaron basura? No ya Brahms, detrás de una sola y modesta canción de Discépolo, cuánto dolor hay, cuánta tristeza acumulada, cuánta desolación.

Pero - tan extraña es la condición humana - no sólo los insignificantes y fracasados padecen esos sentimientos bajos. ¿No dictaminó Lope que el Quijote era el peor libro que había leído en su vida? ¿No silenciaba Goethe a poetas que eran tan notables como él, mientras elogiaba a otros de tercera categoría, con los cual ponía por debajo de ellos a espíritus que en el fondo envidiaba? Pero volvamos a tus dudas. Me basta ver uno de tus cuentos. Sí, ya lo creo que un día podés llegar a hacer algo grande. ¿Pero estás dispuesto a sufrir todos esos horrores? Me decís que estás perdido, vacilante, que no sabés qué hacer, que yo tengo la obligación de decirte una palabra.


¡Una palabra! Tendría que callarme, lo que podrías interpretar como una atroz indiferencia, o tendría que hablarte durante días, o vivir con vos durante años, y a veces hablar y a veces callar o caminar juntos por ahí sin decirnos nada, como cuando se muere alguien que queremos mucho y cuando comprendemos que las palabras son irrisorias o torpemente ineficaces. Sólo el arte de los otros artistas te salva en esos momentos, te consuela, te ayuda. Sólo te es útil (¡qué espanto!) el padecimiento de los seres grandes que te han precedido en ese calvario.


Es entonces cuando además del talento del genio necesitarás de otros atributos espirituales: el coraje para decir tu verdad, la tenacidad para seguir adelante, una curiosa mezcla de fe en lo que tenés que decir y de reiterado descreimiento en tus fuerzas, una combinación de modestia ante los gigantes y de arrogancia ante los imbéciles, una necesidad de afecto y una valentía para estar solo, para rehuir la tentación pero también el peligro de los grupitos, de las galerías de espejos. En esos instantes te ayudará el recuerdo de los que escribieron solos: en un barco, como Melville; en una selva, como Hemingway; en un pueblito, como Faulkner. Si estás dispuesto a sufrir, a desgarrarte, a soportar la mezquindad y la malevolencia, la incomprensión y la estupidez, el resentimiento y la infinita soledad, entonces sí, querido B., estás preparado para dar tu testimonio. Pero, para colmo, nadie te podrá garantizar lo porvenir, porvenir que en cualquier caso es triste: si fracasás, porque el fracaso es siempre penoso y, en el artista, es trágico, si triunfás, porque el triunfo es siempre una especie de vulgaridad, una suma de malentendidos, un manoseo; convirtiéndote en esa asquerosidad que se llama un hombre público, y con derecho (¿con derecho?) un chico como vos mismo eras al comienzo te podrá escupir. Y también deberás aguantar esa injusticia, agachar el lomo y seguir produciendo tu obra, como quien levanta una estatua en un chiquero. Leé a Pavese: "Haberte vaciado por entero de vos mismo, porque no sólo has descargado lo que sabés de vos sino también lo que sospechás y suponés, así como tus estremecimientos, tus fantasmas, tu vida inconsciente. Y haberlo hecho con sostenida fatiga y tensión, con cautela y temblor, con descubrimientos y fracasos. Haberlo hecho de modo que toda la vida se concentrara en ese punto, y advertir que es como si nada si no lo acoge y da calor a un signo humano, una palabra, una presencia. Y morir de frío, hablar en el desierto, estar solo día y noche como un muerto".

Pero sí, oirás de pronto esa palabra —como ahora, donde esté Pavese oye la nuestra—, sentirás la anhelada presencia, el esperado signo de un ser que desde otra isla oye tus gritos, alguien que entenderá tus gestos, que será capaz de descifrar tu clave. Y entonces tendrás fuerzas para seguir adelante, por un momento no sentirás el gruñido de los cerdos. Aunque sea por un fugitivo instante, verás la eternidad.

No sé cuándo, en qué momento de desilusión Brahms hizo sonar esas melancólicas trompas que oímos en el primer movimiento de su primera sinfonía. Quizá no tuvo fe en las respuestas, porque tardó trece años (¡trece años!) para volver sobre esa obra. Habría perdido la esperanza, habría sido escupido por alguien, habría oído risas a sus espaldas, habría creído advertir equívocas miradas. Pero aquel llamado de las trompas atravesó los tiempos y de pronto, vos o yo, abatidos por la pesadumbre, las oímos y comprendemos que, por deber hacia aquel desdichado tenemos que responder con algún signo que le indique que lo comprendimos.


Estoy mal, ahora. Mañana, o dentro de un tiempo seguiré.


sábado, 30 de abril de 2011

MOOD

Los días están teñidos de nuestros sentidos. Es cierto que el mundo es según el color del cristal con el que se lo mire. Andamos por la vida como caminando adentro de botellas coloreadas intercambiables conformes a nuestros modos. A veces los colores contrastan, un día de sol, puede ser enormemente horrible, y una tormenta, un momento feliz. Pero a veces los colores coinciden, los colores objetivos se confunden con los subjetivos, el día se conjuga con nuestro sentir y uno se hace carne con el día y nuestro corazón se funde con el paisaje en un continuum donde ni siquiera hay un horizonte que divida el cielo de la superficie. Hoy, para mi, es uno de esos días.

viernes, 15 de abril de 2011

EL VERDADERO PODER

El verdadero poder, amigo, no está donde dicen que está. No merodea en las alturas de los espejados edificios inteligentes del hemisferio norte ni en las sedes de los poderes de los estados más poderosos. No lo busques en las actas de misteriosas sociedades secretas, ni en logias masónicas, ni en cónclaves sionistas. Menos lo busques, mi estimado, en esas personas que las convenciones adjetivan "poderosas", ni siquiera en los acaudalados empresarios que titeretean a presidentes, legisladores y magistrados. Hasta me atrevo a decirte, ni siquiera lo busques en las religiones que ni conspirativamente hablando detentarían el verdadero poder. Hasta la literatura se ha equivocado cuando dijo que eran dos reyes manipulados por los dioses jugando al ajedrez

Yo te diré donde está el verdadero poder. Lo encontrarás en las mañanas, en pantuflas, con ruleros, pañoleta y batón floreado , barriendo la vereda, en forma de conversación amena de señoras enmascaradamente inofensivas. Ellas, con su puterío, amado amigo, deciden el mundo. Tal es así. No es otra cosa, sino eso que llamamos, puterío, chimento, chusmerío, lo que eleva y lo que derrota, lo que salva y lo que mata, lo que hace ganar y lo que hace perder. Una vez propagado el chimento, nada te salvará, porque la verdad siempre llegará tarde, y toda idea de justicia se volverá abstracta. Todo aquello, todo aquel que entra en boca de esas señoras que, inocentes, en la mañana, lo recrean y lo propagan por el orbe, necesariamente, cambiará el mundo, como el aleteo de una mariposa que genera un tsunami. Son los detentadores del puterío los que verdaderamente deciden los destinos del mundo. Un poder difuso, simple y directo. Y recordad, mi estimado, que la vida comenzó con los microbios, no con los dinosaurios. Cada vez que participes del puterío, estarás cambiando el mundo, decidiendo guerras y firmando armisticios, elaborando alianzas y quebrantando pactos. Ese, sin mas, es el verdadero poder.

miércoles, 6 de abril de 2011

domingo, 20 de marzo de 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

EL PERIODISMO AY AY AY

Periodista: - Señor Señor cuéntenos su experiencia. Volvió del horror ¿No?

Entrevistado: - Bueno, si , fue una situación complicada pero no horrorosa, un poco difícil.

Periodista: - Pero usted vio gente horrorizada y muertos por todas partes ¿No?

Entrevistado: No, la gente estaba muy tranquila y no vi muertos.

Periodista: - Pero usted por lo que vió, supone que habrá habido muchos muertos entre tanta tragedia.

Entrevistado: Si, es probable que haya habido muertos, no se si muchos, pero si. No se.

Periodista: - Es que uno a través de las imágenes se pude ver la desolación de un pueblo asolado por tal fenóneno.

Entrevistado: No, le digo, la gente estaba preparada y trató de seguir adelante el día siguiente a pesar de lo dificultoso del momento.

Periodista: - Pero la gente estaba aterrorizada a pesar de estar preparada y tranquila ¿No?

Entrevistado: No, ya le dije que la vi tranquila

Periodista: ¿Pero no se sentían afectados por los muertos?

Entrevistado: A lo mejor si, a quien se le murió un ser querido.

Periodista: ¿Conoce mucha gente atravesada por esta tragedia a la que se le murió un ser querido?

Entrevistado: No, a nadie

Periodista: Pero seguro los habrá.

Entrevistado: Seguro, la verdad desconozco.-

Periodista: Gracias

Entrevistado: De nada.

Periodista: Seguimos buscando a personas recién llegadas para que nos den cuenta de la verdadera cara del horror que les queremos transmitir, ni bien tengamos fuentes confiables volveremos al aire....

martes, 8 de marzo de 2011

NORTE ARGENTINO - PANORAMICAS

Purmamarca
Vista desde el Pucará de Tilcara

viernes, 28 de enero de 2011

CRONICAS DEL VIAJERO - EPISODIO 2

Guamán, el poseyente, está sosegado por el momento, escribo yo, aún poseído pero en plena libertad de facultades y es entonces que aprovecho la entrega a los brazos de Morfeo de Guamán para continuar mi crónica a través de las vivencias de Guamán quien no me dejó ser yo mientras merodeaba por aquellos lares de historia, puna y altura, relamiéndose de su carnal vida pasada, yo, quien hoy escribe, fui simplemente el sujeto - instrumento de admiración de tanta belleza serenidad junta que sirvió al noble, histórico, y pretérito escriba. Prosigo entonces, con esta crónica de cronista doble:

Ya pasada la capital del Jardín de la República, se sucedieron otros puntos de parada, Metán, Rosario de la Frontera, bellas ciudades dispersas en la provincia de Salta, bordeadas de una autovía pulcra y sinuosa bordeada de frondoso verde y colorada tierra. Ya parando en Güemes la ya mencionada hermanita con aliento a féretro se bajó en esa localidad, cuestión que a Guamán no le importó en demasía puesto que ya antes, al salir de Tucumán, obligó al cuerpo del kronista a cambiarse a un asiento vacío con la diplomática excusa de "sacar fotos" - cuando en realidad debía decirse "desesperación" por escapar del mal aliento".

El viaje, de no ser por una milagrosa pastillita que induce al sueño - fue la única forma de evitar que Guamán altere el sueño del kronista quien ya era proclive al sueño liviano - hubiera resultado harto agotador, mas, con pastilla y todo y siendo el mediodía las hora de traste aplastado se hacían sentir y el ansia de saberse cerca de destino alteraba las ontologías de cronista y kronista y fue en un momento en que la ciudad de Salta, en el valle de Lerma, surgió en toda su lindura vista desde las alturas del cerro que llevaba a sus entrañas mismas, un disciplinado entramado blanco de caserío y callejuelas visto desde lo alto era una red que invitaba a ser atrapado por su belleza. Más bajando se podía ver el lento ir y venir de las cabinas del teleférico que llevaban a la punta del cerro San Bernardo. Salta La linda ya se hacía sentir. Bajamos en la terminal y con el matambre arrollado sobre la espalda merodeamos un poco la estación terminal sin saber para qué carajo lo hacíamos y finalmente fuimos a tomar un remis rumbo al hostel que previamente se había reservado. Entonces ya subidos en el vehiculo ordenamos al chofer ir a "Calle Güemes ..." a lo que el chofer responde: "Pero..¿qué Güemes?" Acá TODO es Güemes, es como si dijeras Saravia, aca todo es Güemes" Sorprendido por esa revelación tuve que acotar que me refería a la calle General Güemes y entonces si, el chofer supo adonde ir. Por supuesto que en el camino volvió a hacerme exactamente las mismas recomendaciones que el enanito de Rafaela (ver krónica anterior) por lo cual supe que el duende nos tiró buena data en aquel momento. Llegados al hostel, muy bonito y acorde con la descripción vía web, el Kronista se instala y Guamán lo punza para salir a living la vida loca por Salta la linda. Organizados los bártulos salieron a recorrer las calles céntricas de Salta, poblada de resabios coloniales en su arquitectura y en su conformación social, admiramos su plaza central poblada de naranjos y palomas, sus hermosas recovas en derredor, sus iglesias y catedrales de barrocos motivos. Necesitábamos quien nos ayude a mirar tanta arquitectura por todos lados... buscamos primeramente la Basílica de San Francísco de Asís, de escarlata y oro, gallarda entre las calles de la ciudad, mas el hambre acuciaba luego de un viaje arduo y fuimos a uno de los restaurantes céntricos a degustar un lomito con fritas y cerveza,eso en la medida que las palomas nos combatían por arrebatarnos mendrugos lo que sea, cuestión a las que accedimos luego de comer nuestro plato. Las palomas parecía piqueteras dispuestas a usurparnos la mesa exigiéndonos más de lo que les podíamos dar que era bien poco a esa altura. Nos fuimos y dimos vueltas por la plaza sacando fotos y fotos, merodeamos bajo las recovas los negocios plagados de artículos regionales, aguayos, platería y alpaca. Y así yendo nos encontramos con el museo de alta montaña, el cual nos había sido recomendado por otros viajeros. Accedimos al museo y fue como acceder a una heladera gigantesca, puedo que la refrigeración del lugar era imprescindible para mantener adecuadamente a las momias de los niños traídos del volcán Lullaillaco, lo cual, sumado al atuendo veraniego del kronista hacía que la visita al museo hiciera sentir a cualquiera como un comestible refrigerado. Comenzamos a mirar las estatuitas de oro, llamas de piedra, chuspas, alfarería funeraria cuando en un momento algo molesto acosó al cronista: ¿Donde estaba la llave del locker del hostel? Sumidos en la admiración de las piezas de museo nos dimos cuenta de ese faltante, optamos sigilosamente por revisar la riñonera mas el sigilo, en un lugar en penumbras y cámaras de seguridad y guardas no era de todas maneras una opción prudente. No quedó otra que aguantarse la incertidumbre hasta salir del museo, observar toda la muestra, incluída la momia de la "Niña del Rayo" que parecía de momento tener la posta de dónde estaba la llavecita, pero tenía cara de desentendida. Al salir del lugar el kronista metió los dedos en todos los rincones de la riñonera, pero... nada. Al salir del museo volvimos al bar donde habíamos almorzado, mas no había ningún rastro de la llave, comenzábamos a sospechar de la vendetta de la paloma, pero como las palomas son todas iguales nos resignamos. Volvimos al hostel pensando estrategias a lo Mc Giver para solucionar el incordio, mas fue entrar y ver que el candado del locker estaba con la llavecita puesta... un alivio y una exención de cargos para la momia y la paloma y un veredicto irrefutable de la propia pelotudez. Nos fuimos a dormir un rato. Aliviados y embotados de tanto viaje y nerviosismo mala leche.

FIN DE LA SEGUNDA PARTE

martes, 18 de enero de 2011

CRONICAS DEL VIAJERO - EPISODIO 1

Aconteció que al kronista se le adentró el espíritu de Guamán Poma de Ayala y decidió emprenderla en solitario por aquellos viejos lares que otrora fueran del Virreynato del Alto Perú. Y así fue que, no existiendo exorcismo posible que expulsara a Guamán del litoraleño escriba no tuvo este otra alternativa posible - ni quiso que la haya - que meterle nomás para aquellos lares. Los tiempos pasan, pero los caminos quedan, ya no hay fieras que acechan con sus zarpas ávidas de hemoglobina, ni malones al grito de "matandu huinca", las rutas de tierra hoy son caminos pavimentados y aquellas carretas de poco engrasados ejes hoy son reemplazadas por buses semicama. En el caso que a esta crónica ocupa, un Nueva Chevallier. Y aconteció que, estando prevista la partida del poseído para las veinte horas del día del señor del 17 de enero de 2011, el susodicho ómnibus tardó una hora más de lo previsto por motivos llamativamente ignotos que exasperaban la ya amplia ansiedad de kronista y poseído. Alrededor de ambos dos que son uno, un gordo señor con blondas y extranjeras mochileras, miraba la caída del sol y desde allí intuía el arribo del ómnibus, con tanta poca suerte que, de haber jugado a la quiniela, la hubiera tenido más. Entretanto, dos muchachos compraban a un vendedor ambulante, dos perfumes falsoimportados convencidos de que con ellos olerían bien. Pero finalmente, siendo las veintiuna horas del mismo día, llegó el ómnibus para beneplácito de todos, sobre todo de una tucumana que no paraba de florear su verba sobre recomendaciones turísticas. Ya depositado el gigantesco matambre arrollado que portaba en sus espaldas y que se conoce más bien como "mochila" o "chuspón" en términos mas propios de la zona de visitas, se subieron al ómnibus con una gran incógnita propia de todo viajante: saber quién sería el acompañante de turno, siempre rogando, claro está, que sea una bella y empática dama, mas los ruegos fueron escuchados o defecto o en exceso puesto que nos tocó una monja que se pasó el resto del viaje envuelta, además de su hábito, en infinidad de toallas y tomando una bebida gaseosa cada media hora. Insiste Guamán en aclarar a través de mi, o sea, el kronista, que la monja tenía un aliento a camposanto abandonado que alteraba el universo. Recalando en Rafaela, el kronista, acudiando por el hambre, sale eyectado del autobús rumbo a combrar algo que lo sacie, consideró conveniente y prudente un par de medialunas con jamón y queso más secas que la misma Puna, a las cuales bajó por su garguero con vasitos de agua que previsoramente había puesto en su termo de acero inolvidable. En plena faena de masticación se hallaba cuando percibe que una señorita agradable a los sentidos se pose en el asiento del lado opuesto, y nota, pero sin mirar, que un cuerpecito humano, pero de niño se sienta en el asiento del medio, pensando el kronista, justamente, que se trataba de un niño, mas cuando presta atención y nota la botella de medio litro de cerveza constata que se traba de un enano a quien denominaremos en honor a Silvio Rodríguez y su canción - el reparador de sueños- Y resultó ser salteño el enanito y comentó al kronista de las numerosas posibilidades que ofrece la noche salteña y decía el enanito que todo debía hacerse de noche, ir al cerro de noche, ir a la balcarce de noche, ir al parque de noche, y un largo etcétera. En un momento se sospechó de esa recomendación de hacer "todo a la noche". No iba a ser cosa que el enano oficie de Curupí o de Sátiro por las zonas del cerro San Bernardo. Deglutidas las medialunas, el postre fue un tofi con dulce de leche y medio tranquinal para dormir bien, lo que se logró hasta Santiago del Estero mirando un poco del Misky Mayu y luego, hasta San Miguel de Tucumán el viaje fue un duermevelas sumido en una nebulosa que no se describe con palabras de este mundo. Guamán, el poseyente, ya se relamía de placer por estar en sus terruños otra vez.

FIN DE LA PRIMERA PARTE



sábado, 15 de enero de 2011

APUNTANDO

Una sensación que tuve a lo largo de mi vida estuvo relacionada con la práctica de los deportes: la sensación de estar a punto de convertir el tanto. No se trataba de que no se convertía o se erraba. Ambas cosas sucedían, como en todos los intentos. Mas lo que siempre noté fue que la mayoría de los intentos siempre fueron en el casi, en el borde, en el palo, por apenitas. Fue hoy que, pateando penales con mi sobrino es que reflexioné sobre ello, en realidad reflexioné y junté ganas para escribir sobre el tema por que la reflexión de la sensación me acompaña desde más atrás. Me pregunté entonces sobre qué es lo que necesito hacer para transformar el "casi" en un "acierto". Y pensé en que gran parte de la cuestión consiste en enfocar mejor. En efecto, a veces desviamos el objetivo verdadero hacia sus límites o adyacencias, a veces por miedo, a veces simplemente por no animarnos a querer convertir o por que no nos interesa demasiado el objetivo. Soy de los que piensan que cosas como estas, tan cotidianas, nos hablan de nuestro propio universo encerrado en esa carne y en esos huesitos que retienen nuestras almas en estos lares terrestres, en síntesis, esto de estar siempre a punto de es un reflejo de mi propia existencia. Unos tiros al arco que a veces entran, a veces van afuera y muchos de ellos casi entran creo que reflejan un poco que necesito enfocar mas y tener como objetivo el campo delimitado entre los palos y no los palos mismos, y para lograr eso es necesario seguir pateando, definir adonde patear y saber si es a ese arco al que se quiere patear. En mi caso se trata de enfocar, enfocar y enfocar y patear, patear y patear, y para eso hace falta disciplina y esfuerzo, y la disciplina y el esfuerzo requieren siempre un grado de renuncia. Bueno, de eso se trata. Seguiré pateando pero enfocando con la mente y el corazón.

martes, 4 de enero de 2011

GAUDI ERA ARGENTINO

Una versión tercermundista y latinoamericana de la barcelonesa y catalana casa Batlló. Sin saber de quién era esta morada le saqué las fotos que pueden ver. Después de saber de quién es esta casa no me sorprende que el gran poeta, fundador de barrios, hombre de radio, portero de escuela primaria y ex boy scout R.O.G. Sólo él podía tener una casa como esta. Un zafiro radiante en medio de la aburrida arquitectura de Esperanza. Un zafiro, si, pero de fantasía.

Un indio araucano que va a ensartar Los Piojos
Unas manitos que indican el norte, quizás por eso que dicen que el viento norte trae locura y que en algún modo justifican la fachada.
La sirenita toma el sol muy pancha mientras una mata florida amenaza tocarle la cola.-
Un montículo desde el cual surge una mata indescifrable y el conjunto arquitectónico en todo su esplendor.-

domingo, 2 de enero de 2011

LA GENTE DELICADA CON LAS COMIDAS

Usted se reúne con un un grupo amigos o conocidos a comer con la excusa de charlar y así pasar un rato. No olvidar, en este país no nos juntamos a charlar, nos juntamos a comer y, si se puede, charlar y pasar un momento lo más agradable que se pueda. Pongamos que llega el momento de elegir un menú, generalmente hay dos líneas a seguir, o cada comensal elige algo de su agrado o bien deciden por optar por una sola cosa para todos los comensales, una pizza, una picada, por poner dos ejemplos. Ilustremos el tópico con la primera línea, cada uno se pide algo de su agrado. Dentro del grupo tendremos a Fulano que se pidió unos "Sorrentinos Charles Bronson" con una salta "stiletto", por supuesto, más seducido con el nombre que por los ingredientes que puedan contener. Llegados los canelones y puestos frente a él para ser degustados, Fulano comienza a escarbar los canelones para ver qué tienen adentro, mientras revisa, pregunta qué son esos "pedacitos violetas medio duritos" y los mira con desconfianza como si se trataren de porotos de curare o alguna ignota hierba amazónica asesina. Frunce el ceño con temor al oler la salsa que los cubre, algo un poco más penetrante que el pesto de la nona pero con el color de la sangre que las balas y los puños de Charles Bronson derramaba sobre la arena del desierto, si, ese es el color de la salsa: sangre derramada sobre la arena del desierto y tal es el espesor de dicha salsa bañando esos canelones de porciones generosas. En conclusión, el Fulano come medio canelón de su pedido y se pasa el resto del ágape bajándose las paneras y, a lo sumo, se pedirá un postre para no llegar muerto de hambre a su casa, los peores, directamente, después del ágape, se van a comer a un fast food o hacerse un sandwich de pan lactal.

Yendo a la segunda línea posible, el grupo de comensales decide pedir una sola cosa en común, pongámosle, un guiso de lentejas. Al llegar los platos humeantes o la marmita para que cada uno se sirva, Fulano revolverá en su plato analizando los componentes del guiso con ojo minucioso y con suma cautela, invadirá con preguntas al resto de los hambrientos compañeros con preguntas tales como ¿sabés qué es esto? o exclamaciones del tipo ¡Ay, esto no me gusta! descalificando un pedacito de algo que quizás jamás probó y ni siquiera sabe si le gusta ni se gasta en conocer qué es, o al menos probarlo. Entonces, usted verá que al costadito del plato de Fulano habrá un monton de trocitos de ingredientes que, más por ignorancia que por real conocimiento de qué es y si le agrada o no, son discriminados del resto menos sospechoso y más fiable.

Desde estas líneas, quien suscribe, descalifica a esa categoría de ñañosos y miserables que son capaces de cagarse de hambre o despreciar una comida hecha con amor por el solo hecho de una desconfianza prejuiciosa. Lo mismo pienso de los que antes que aprovechar un resto de comida lo tiran, sin aprovecharlo para otra oportunidad. Sobre todo pensando que día a día un montón de gente se muere de hambre, otros dejan de lado todo un menú que, quienes los que somos inmnunes a sutilezas tales como un color extraño un olor medio rarito, o un sabor que no por exótico prohíbe comer el alimento, devoramos ansiosamente sin miramientos y sin piedad. Y creemos que esta delicadeza y prejuzgamiento no es sino una consecuencia perjudicial de una sociedad de consumo que nos lleva a esta clase de actitudes irreflexivas por su excesiva reflexión. Quede claro por demás, que los gustos de cada persona son respetables, pero cuando una mínima sutileza implica descartar el resto del producto hasta el desprecio del todo, no puedo sino repudiar actitudes. Cabría preguntarse si un curso de supervivencia, donde lo que hay siempre es lo mejor que puede haber en tanto es lo único que hay abriría un poco más la cabeza a estos cabezas huecas que ignoran que su actitud es un menosprecio hacia el que quizás no tenga muchas opciones para elegir a la hora de tener un alimento.