sábado, 11 de julio de 2009

EL LINK

Hola ¿qué tal? ¿Bien? Bueno, me alegro. Si usted, querido lector, está leyendo esto es por que segura y previamente antes de leer estas líneas, usted hizo clic arriba de una de esas cosas denominadas LINKS y mire, ahora usted y mi escritura (por yo no soy mi escritura) están vinculados gracias a esa palabrita – puerta que lo trajo hasta aquí.

La arquitectura de esta enorme telaraña informática está plagada de esas puertas que nos llevan de aquí para allá, puertas que nos encuentran, puertas que nos pierden, puertas que nos vuelven a encontrar y nos vuelven a perder. Pueden ser círculos viciosos, líneas rectas ascendientes o descendientes. Y si usted tiene, al igual que yo un blog como este y alguna vez mi blog le gustó y yo gusté de su blog, es más que probable que nos hayamos linkeado. Y ese acto indica “tengo afinidad con tu blog” de parte de usted o de parte mía. ¡Y cómo nos gusta que nos linkeen! Nos levanta el ego y decimos “Pucha, fulanita me linkeó” o “Voy a linkear a Pepito” Y ahí está, al linkearnos hemos establecido una suerte de relación perdurable. Usted me linkea y yo lo linkeo y ¡magia! estamos unidos por una palabrita puerta que nos recuerda que usted y yo, estamos presentes en cierto modo, en su blog, en su lugar, en su navegador. Si habría más linkeamientos, no habría tantos linchamientos. Si la gente linkeara más, delinquiría menos. El acto de linkear implica menos linchamientos y menos delinquimientos. Una linkeada jamás será una linchada, jamás será un “lo tiramo a la hinchada” Y también, qué feo es cuando nos deslinkean, ahí sí que nos duele y nos da ganas de linchar y delinquirle todo al que nos deslinkeó.

Y con el tiempo, también puede pasar que el link deja de ser un link solamente y al trascender ese link, aparece alguien detrás de todo eso que ese link alguna vez nos permitió vislumbrar. Entonces, eso, un link se transforma en un ser humano y ahí si, ya no hacemos doble clic sobre él, más bien lo tratamos de una y mil formas lo besamos, lo mimamos, lo charlamos, y esa persona nos besa, nos mima, nos charla. Y también está la otra posibilidad, no lo tratamos y salimos rajando por donde vinimos, deseando que sea, tan solo un link como siempre lo había sido y ni siquiera eso muchas veces, dado que preferimos borrarlo de nuestra telaraña virtual.

Antes, usted y yo, querido lector, nos vinculábamos, ahora nos linkeamos, un modo presencial de la ausencia entre usted y yo, bah, entre usted y este escrito. Ya lo sabe, una vez que dejé de escribir esto, ya soy otro y usted es otro después de leer. Me voy al Link a buscar plata. Au revoir.

3 comentarios:

Kaiser_Koch dijo...

jajaja entretenida perspectiva sobre los links xD aunque tenes razon, yo creo que se puede volver algo muy vano pero bueno eso esta en cada uno supongo, yo cuando tengo tiempo miro tu blog porque a decir verdad encuentro interesantes tus escritos.

suerte y segui linkeando xD jajaj chiste mejor me voy a dormir un rato jeje

adios!

LORD MARIANVS dijo...

Hola muchachote, me alegro que hayas encontrado interesante este escrito que ya tiene un par de añitos casi.... Agradezcámosle al ya vetusto HTML que nos podamos encontrar por estos prados de bits. Pienso, como todas estas cosas, que no es ni bueno ni malo, simplemente es. Un abrazo.

Amperio dijo...

Chanchorazor linkio nunca engorda...
UAP, cambá.